Estudian nutrientes en bahía San Quintín
El doctor Víctor Camacho Ibar, especialista del Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC)…
El doctor Víctor Camacho Ibar, especialista del Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), lideró un estudio que relaciona los ciclos de nutrientes como el carbono (C), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P) y silicio (Si), con la producción ostrícola de bahía San Quintín.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Baja California (Sepescabc), el año pasado en la entidad se produjeron por acuacultura dos mil 251 toneladas de ostión, cuyo valor se estima en 58 millones 23 mil pesos.
La investigación del doctor Víctor Camacho, financiada por el fondo de Investigación Básica SEP-Conacyt, reconoce la importancia económica de esta actividad y genera conocimiento para determinar si existen las condiciones para su desarrollo sustentable.
En entrevista con la , Víctor Camacho explicó que los ostiones excretan nutrientes potencialmente nocivos para el hábitat en el que se encuentran; sin embargo, si el hábitat tiene la capacidad de absorber las excreciones, las actividades de acuacultura pueden realizarse de forma sustentable.
“El actor central cuando hablamos de nutrientes es el nitrógeno, porque sabemos que es el principal control del crecimiento de las plantas, es un fertilizante”, afirmó, lo que motivó un estudio del nitrógeno como trazador de la alimentación de los ostiones.
Comentó que otro aspecto abordado en la investigación fue la eficiencia de los pastos marinos para procesar el amonio que excretan los ostiones, de lo que concluyeron que los pastos tienen la capacidad de asimilarlo.
Carbono en la bahía
El doctor Víctor Camacho mencionó que frente a la península de Baja California ocurre un fenómeno conocido como surgencias, que consiste en la llegada de aguas profundas hasta la superficie; este tipo de aguas son las que llegan a bahía San Quintín.

“Esta laguna costera no tiene un río que la alimente, entonces toda su dinámica y el alimento que le llega y todos los desechos que genera, es con el mar que está a un lado. Uno de los grandes temas para toda la costa del Pacífico es qué papel juega la acidificación, por ejemplo en la ostricultura, porque la concha de los ostiones es carbonato de calcio y el ácido lo que hace es deshacer el carbonato de calcio”, expuso.
Refirió que por ello, como parte de la investigación, estudiaron la dinámica del carbono en la bahía, con lo que obtuvieron datos respecto a cuánto carbono se aporta desde el océano.
Actividad sustentable
El investigador del IIO indicó que una de las conclusiones a las que llegaron fue que la bahía San Quintín tiene una capacidad alta de autodepuración, puesto que detectaron altas tasas de desnitrificación.
“En bahía San Quintín los cultivos están suspendidos en el agua, no están los ostiones pegados al fondo, los desechos de los ostiones suelen caer al fondo y generar condiciones de poco oxígeno pero encontramos que no era el caso, cuando estudiamos las características del sedimento vimos que no se acumulan los desechos del ostión, se dispersan de manera eficiente”, apuntó.
Gracias a que los desechos de los ostiones se dispersan y no afectan de manera notoria el ciclo del nitrógeno, los especialistas del IIO determinaron que la ostricultura se está desarrollando de forma sustentable.
• Dr. Víctor Camacho Ibar [email protected]