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Pequeños ingenieros conquistan la robótica

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De izquierda a derecha: Rodrigo Reyes, Adrián Lozano, Tomás Cantú, Ángel Calvo y Luis Enrique Salazar.

Cinco estudiantes mexicanos buscan conquistar la Olimpiada Internacional de Robótica en Doha, Qatar. Con tan solo 12 y 13 años de edad, se perfilan a la…

Cinco estudiantes mexicanos buscan conquistar la Olimpiada Internacional de Robótica en Doha, Qatar. Con tan solo 12 y 13 años de edad, se perfilan a la gran competencia para enfrentarse a más de 100 equipos de todo el mundo; estos pequeños amantes de la tecnología están listos para representar al país y romper el récord mexicano.

Ángel, Luis, Adrián, Tomás y Rodrigo buscan poner en alto a México y sus niños, ya que tienen la posibilidad de participar como dos de los tres equipos seleccionados para participar en la World Robot Olympiad (WRO) el próximo 6, 7 y 8 de noviembre. Desde hace algunas semanas se encuentran en búsqueda de fondos y apoyos, pues este viaje costará aproximadamente 300 mil pesos.

Se trata de una competencia de Lego en donde los equipos conformados por estos pequeños inventores construyen sus robots para cumplir con ciertos retos que se les presentan durante las competencias. "Esto es frase tomas cantu01en una mesa que tiene coordenadas, y se trata de encontrar los cubos de colores Lego que colocan en distintos puntos de la pista, en cada ronda los cambian. Tienes que programar tu robot, nos dan tiempo para armarlo y modificarlo; luego, tenemos tres rondas para obtener un máximo puntaje en menor tiempo", indicó Tomás Cantú.

La competencia se dividió en tres etapas, cada país realizó primero sus concursos regionales, para esto, ocho equipos de cada región son enviados al nacional. En el nacional, los tres primeros lugares obtienen el pase a la competencia internacional World Robot Olympiad.

Ambos equipos, RobotiX Starbreakers con su robot HA-CE-VE y RobotiX Treasure Explorers con su ejemplar apodado Batman, se encuentran participando en la categoría Regular Secundaria, cuyo reto es llamado Treasure Hunt.

Cada año cambia el reto, esta vez se trata de pretender que los robots están buscando un tesoro, tiene que leer coordenadas y encontrar el tesoro o cubo que está en algún punto del terreno. Las coordenadas del tesoro y de la mesa del reto están dadas por colores especificados en una retícula en la misma mesa. Algunos precisan los colores que dará cada una de las columnas y otros las filas. Los últimos dos colores indicarán el lugar en el que se encuentra el tesoro y que debe ser ubicado por el robot previamente programado.

"Los primeros cuatro colores indican el eje de las x o las filas, y los siguientes cuatro indican el eje de las y o columnas. Los últimos dos colores indican la coordenada del primer cubo que debes buscar", describió Ángel Calvo.

Programación y diseño

frase tomas cantu02Los robots están diseñados por cada uno de los equipos, es decir, su forma y técnica utilizada para cumplir con el reto, es libre; sin embargo, las medidas de estos no deberán sobrepasar los 25 centímetros de largo, ancho y altura. Los distintos equipos solo tienen en común el centro de cerebro de cada uno, el cual es programado por los concursantes.

En la competencia se impone una combinación sorpresa de colores por parte de la WRO para ubicar las coordenadas y así poder programar el robot dentro de los 150 minutos que se le otorga a los jóvenes para poder introducir los algoritmos y construir el mecanismo de su robot. “Al comenzar la competencia, tu robot ya debe de ser capaz de identificar los colores y saber cuál es cuál, el robot es totalmente autónomo”, aclaró Tomás Cantú.

En las competencias nacional e internacional se implementan reglas sorpresa y extra, los participantes deberán de lograr programar su robot y cumplir con este nuevo desafío, explicó Cantú.

También, dentro de estos retos sorpresa existen cubos negativos dentro del reto, ocultos en la mesa de la competencia y que ocasiona que si alguno de los robots llega a moverlo, los concursantes que hayan cometido la falta perderán 50 puntos.

Los retos deben cumplirse en máximo dos minutos, de lo contrario serán descalificados. Algunos de los motivos para que esto suceda podría ser un gran pesaje del robot o también un fallo en la programación de los seguidores, encargados de que los pequeños robots se muevan siguiendo las líneas marcadas en la mesa. "Los seguidores se hacen utilizando los sensores de color, lo que estos hacen es buscar siempre un balance entre el negro de las líneas y el blanco de la mesa para que vaya en dirección recta", explicó Luis Salazar.

Para esto, cuentan con cuatro sensores que permiten reconocer los colores en la mesa; los pequeños ingenieros programan sus robots de tal manera que el robot pueda detectar los rangos del color indicado y la

luz que estos reflejan y entonces así reconocer cada uno.

Actualmente se encuentran entrenando casi 30 horas a la semana para lograr enfrentar de manera satisfactoria los retos sorpresa que se les presentarán en Doha, Qatar, además de continuar con sus actividades diarias. Algunos de los retos sorpresa introducidos en el mundial, podrían ser la adición de un par de coordenadas más al reto, así como la introducción del color café —un color confuso para los robots pues se podrían confundir con rojo y negro— en los cubos que se utilizan.

"Lo más difícil es la presión que tenemos en ese momento, en el reto sorpresa cuando debes cambiar las cosas y no sabes si te van a salir correctamente. Otro punto difícil es cuando no haces bien las cosas y debes de aceptarlo y cambiarlo, aprender qué es lo que está funcionando mal y a qué grado, es difícil saberlo antes de la competencia", coincidieron.

Estos brillantes estudiantes de robótica, aseguran que entre los países con los equipos más competentes a los que se enfrentarán se encuentra Indonesia, Rusia, Taiwán y Alemania, aunque esperan obtener los mejores resultados personales y para el país.

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